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domingo, 31 de octubre de 2010

¿Trikortrit?


Esta es la tercera vez en la historia de este blog que me veo obligado a escribir sobre Halloween (las anteriores fueron tal día como hoy de los años 2008 y 2009), esa fiesta que brotó en nuestras vidas como brota un sarampión y que a día de hoy sigo sin entender muy bien. Veo de manera muy clara que su maquinaria avanza a pasos agigantados y no porque yo no la comprenda se va a detener, así que este año decido intentar unirme a ella de alguna manera casi testimonial.

Aún no sé muy bien el significado del "Truco o Trato", menos aún sé que es lo qué se debe responder, no tengo ni idea si se conmemora algo especial, pero yo, por si las moscas, ya tengo mi calabaza preparada y un buen cargamento de chuches, no vaya a ser que aparezcan por casa unos niños diciendo la frasecita y me pillen desprevenido.

Sí me doy cuenta, eso si, de que este año hay muchísima más presencia de esta fiesta de origen americano por las calles, comercios, hostelería, etc. y eso significa que avanzamos, irremediablemente, hacia una de esas fechas comerciales en las que todos acabaremos participando y que cuando ya esté totalmente metida en nuestras vidas (más bien en las vidas de la generación posterior) a alguien se le ocurrirá algo nuevo.

Ya nos veo, dentro de poco, comiendo pavo relleno para celebrar el Día de Acción de Gracias. Tiempo al tiempo.

sábado, 31 de octubre de 2009

¿Truco o Trato?


Un año después de confesar mi total ignorancia hacia fecha tan ibérica como Halloween, me reafirmo en lo publicado y declaro desconocer el contenido de esta fiesta que, de la noche a la mañana y por arte de nosequién, apareció en nuestras vidas y, sobretodo, en los colegios del país.

Yo, por si acaso, ya tengo la casa decorada de naranja, calabazas por todos los lados, disfraces a tutiplén, kilos y kilos de caramelos y un ambiente de lo más terrorífico que existe.

Todo preparado para que, cuando llegue alguien a mi casa y me pregunte "¿Truco o Trato?" yo le deba poner la misma cara que ponía cuando un profesor me preguntaba, por sorpresa, la lección de Historia. Cara de póker con todas las de la ley para cosechar, ahí si, unas buenas calabazas.

Sospecho que pasarán los años y seguiré sin enterarme de esta fiesta que, confieso, me parece divertida y una vez que pase me centraré en el Día de Acción de Gracias, que todavía no ha cruzado el Atlántico pero lo hará. Vaya si lo hará!!!.


Feliz Halloween!!!!

jueves, 30 de octubre de 2008

Halloween

Mañana es la noche de Halloween y como no quiero hacer el ridículo como el año pasado, ya estoy del todo preparado y estudiado.
Los de mi generación estarán conmigo en que esto de HW es nuevo, que antes sólo existía en los especiales de las series americanas y que de pocos años (menos que los móviles) la cosa ya se está generalizando sospechosamente.
El problema lo tuve el año pasado cuando llamaron a mi puerta un grupo de vecinos disfrazados (entre ellos reconocí rapidamente a "ballenita", que es el típico líder vecinal infantil que da igual de lo que se disfrace o como se vista, que todos le reconocemos. Por cierto, "ballenita" no está gordo. El mote le viene por otra causa que no viene ahora al caso). Al grano: Mis vecinos disfrazados llamaron a la puerta y yo les abrí (dada mi exquisita educación casi anglosajona) con la mejor de mis sonrisas.
En esto van y me dicen: "¿Truco o trato?." Ahí me mataron. Casi se me saltan las lágrimas de impotencia, de no saber en qué carajo consiste ese juego, de no saber la respuesta correcta.
Para saciar mi curiosidad y rozando el ridículo les pregunté: "Y , ¿qué tengo que hacer?". Ahí salió el portavoz que me dijo "Darnos chuches", en un tono que cada vez que lo recuerdo me empieza a temblar el labio inferior de manera incontrolada. Ufff.
Dicho y hecho. Que quieren chuches, pues tendrán chuches. Vaya si las tendrán.
Yo que soy un chucheadicto en casa no tengo nada (según llegan me las zampo), pero rebuscando encontré una caja de caramelos conemorativos de Manu Tenorio escondida en un cajón y se la dí. Me imagino sus pensamientos mientras iban a por la siguiente víctima:
"Qué tío tan raro", "Quién coño es Manu Tenorio", "Estos caramelos saben a rancio"

Para que no vuelva a ocurrir, este año ya estoy listo. Sigo sin saber qué pasa si respondo "truco" o respondo "trato", pero ante la duda ya tengo preparada una caja bien grande de caramelos de Enrique Anaut