
Hoy debe ser el Día de San Voyafastidiarloquepueda y todas las celebraciones se centran a las puertas de mi lugar de trabajo (local a pie de calle, por si alguien aún no lo sabe).
El acto inicial comenzó hace aproximadamente hora y media cuando una camión-grúa se instala en la misma puerta para desmontar una farola. La buena suerte es que para que funcione la grúa, que es de esas en las que se sube un operario en una especie de canastilla que lo eleva hacia el cielo, el camión debe estar con el motor arrancado (yo no entiendo mucho de grúas, pero si mie dice que es así será porque es así) con el tubo de escape soltando todo en mi mismísima cara. Resultado: Ojos al rojo vivo, dificultades respiratorias, dolor de cabeza, cabreo monumental, ganas de asesinar, recordatorios hacia la familia del que inventó la grúa que sólo funciona si está el motor arrancado y me tira todo lo tóxico en mi cara, etc, etc.
Pero no acaba ahí la cosa. Cuando el camión intoxicante decide marchar tras estar hora y media para quitar UNA BOMBILLA !!!!, llega otro con un martillo neumático para taladrar, entre otras cosas, mi cabeza. Racatatatatacatatatacatatataatacatatatá, dejándome aún más sordo de lo que estoy y consiguiendo que el trato con mis clientes sea a través de gestos.
Creo que para teminar la celebración tirarán fuegos artificiales o harán el restallón, además de un concurso de voladores y petardos.
Racatacatacacacacatacacatacacatacacacatcacaca.......
Voy a calmarme con esta "cancioncilla":
