
Este año me di cuenta de que no existen años buenos ni años malos sino simples periodos de tiempo en los que las cosas te pueden ir bien o te pueden ir mal, pero no tiene porque ser coincidente con el año natural. Por eso no os voy a desear que tengáis un buen año, no escucharéis mis mejores deseos para vosotros para el 2011 ni me veréis brindar por los próximos doce meses que mañana comienzan, pero si que os deseo de todo corazón que desde este momento y para siempre (no sólo para el 2011) las cosas gratas que os sucedan en la vida sean muchísimas más que las cosas ingratas y que el día que tengamos que hacer una estadística de nuestra vida, esta sea positiva, muy positiva, increiblemente positiva....
