
Del post de ayer se podría deducir que el 90 % de la población no está del todo satisfecha con la labor que desarrolla y le gustaría probar otras opciones, aunque también se puede interpretar de otra manera: El 90 % de la población tiene inquietudes y no quiere quedarse estancada por lo que desea probar otro tipo de actividades que les permitan sentirse más realizados en la vida.
Pero a mi, en cambio, me sirvió para empezar a montar un partido político con el que llegar rápidamente al poder y poner en práctica la Ley de Rotación Laboral (LRL), apoyada por la mayoría parlamentaria y que consistirá, básicamente, en que los puestos de trabajo serán rotatorios para todos y cada uno de los españoles sin excepción, durante un periodo no inferior a un mes ni superior a tres meses, que dicho en cristiano (no ronaldo) sería que este mes trabajamos de inspectores de hacienda y el mes que viene conduciremos autobuses escolares o que podemos ver a ese director de oficina bancaria que nos negó el préstamo para comprar el terrenito en Villalpando, a los dos meses cortando 200 gramos de mortadela fina y sin aceitunas en el Hipercor de Sanchinarro.
De esa manera se consigue que todo el mundo esté motivado por empezar a desarrollar una nueva tarea, que cuando esté empezando a estar quemado se le cambie de puesto sin que ello afecte a su equilibrio mental y que nadie se crea superior a nadie por desarrollar determinada labor (de estos hay unos cuantos por el mundo).
Así que ya lo sabéis. En las próximas elecciones dejaros de partidos sin proyectos y centraros en el HGT, el que verdaderamente os hará felices. Además se admiten todo tipo de regalos y sobornos a cambio de puestos representativos. ¿Qué más se puede pedir?. Vota HGT. No lo dudes.
Y luego ya hablaremos de la LRF (Ley de Rotación Familiar)... (imaginaros pasar la Nochebuena en casa de los Pérez y Año Nuevo en casa de los Antúnez).
Vota HGT.
Pero a mi, en cambio, me sirvió para empezar a montar un partido político con el que llegar rápidamente al poder y poner en práctica la Ley de Rotación Laboral (LRL), apoyada por la mayoría parlamentaria y que consistirá, básicamente, en que los puestos de trabajo serán rotatorios para todos y cada uno de los españoles sin excepción, durante un periodo no inferior a un mes ni superior a tres meses, que dicho en cristiano (no ronaldo) sería que este mes trabajamos de inspectores de hacienda y el mes que viene conduciremos autobuses escolares o que podemos ver a ese director de oficina bancaria que nos negó el préstamo para comprar el terrenito en Villalpando, a los dos meses cortando 200 gramos de mortadela fina y sin aceitunas en el Hipercor de Sanchinarro.
De esa manera se consigue que todo el mundo esté motivado por empezar a desarrollar una nueva tarea, que cuando esté empezando a estar quemado se le cambie de puesto sin que ello afecte a su equilibrio mental y que nadie se crea superior a nadie por desarrollar determinada labor (de estos hay unos cuantos por el mundo).
Así que ya lo sabéis. En las próximas elecciones dejaros de partidos sin proyectos y centraros en el HGT, el que verdaderamente os hará felices. Además se admiten todo tipo de regalos y sobornos a cambio de puestos representativos. ¿Qué más se puede pedir?. Vota HGT. No lo dudes.
Y luego ya hablaremos de la LRF (Ley de Rotación Familiar)... (imaginaros pasar la Nochebuena en casa de los Pérez y Año Nuevo en casa de los Antúnez).
Vota HGT.
