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jueves, 23 de diciembre de 2010

Balances y Balanzas


Ya va llegando el momento de hacer balances de este 2010 al que todavía le queda una semana larga. Un 2010 que yo sólo lo puedo definir como intenso, muy intenso, INTENSO en mayúsculas porque de todas las experiencias y vivencias que a una persona le pueden ocurrir en un periodo de 365 días sólo quedan para su memoria una pequeñísima parte de ellas que son las que al final decidirán si este que ya termina fue un buen año o no.


En mi caso ya delanto que fue intenso porque tuve experiencias de los dos tipos, de las buenas que no olvidaré jamás, que quiero tener siempre en mi memoria y que me permiten sonreír cada vez que las recuerdo por lo maravillosas que fueron y de las malas, por las que intento no llorar pero que a veces me resulta imposible, las que me gustaría que nunca hubieran llegado a pasar y las que no deseo a nadie. Las buenas fueron buenísimas, porque lo fueron y este blog fue testigo directo de ellas, algunas veces en modo directo y otras leyendo entre líneas y las malas (aquí sería conveniente escribir en singular), para no repetir jamás.


Y es ahora el momento en el que cada uno, en su balanza particular coloca todas esas cosas y según lo que marque la aguja emite un veredicto en el que califica su año de bueno o malo. En mi caso la aguja de la balanza marca la I, la I de Intensidad donde se puede disfrutar, donde se aprende mucho y donde también, de vez en cuando, se llora.


Mi deseo es que vuestra balanza siempre marque la B. No es fácil, pero os lo deseo de corazón.

lunes, 12 de julio de 2010

Orgullo Patrio


Creo que desde que empezó el ya finalizado Mundial de Fútbol 2010 no hice ni la más mínima mención del mismo en este santo blog, salvo una vez, allá por el pleistoceno, que escribí la palabra "vuvuzela" en una respuesta a un comentario que amablemente alguien había dejado. No es que sea el típico que dice que no le gusta el fútbol y que tampoco ve a tele (bien sabéis que no soy de esos), tampoco es que no me haya enterado de su celebración, sino que todo respondía a una especie de superstición que me autoimpuse no sé cuándo, pero que me impedía hablar de cualquier cosa relacionada con el mismo, porque sino España se iría para casa.


Luego vas pensando y tú mismo te dices "Que tontería más grande. Como si el equipo español dependiese de las palabras que escriba un humilde y majo chaval, norteño y de aspecto físico agraciado hasta límites inimaginables", pero estoy seguro, segurísimo que todos tuvimos alguna superstición, algún gesto, una especie de confabulación con el destino para que se cumpliesen nuestros deseos pagando por ello una pequeña colección de rituales sin los cuales, el equipo jamás hubiera llegado hasta donde llegó ayer.


Tenía muchas ganas de hablar de las banderas que fueron saliendo a las ventanas como caracoles en días de lluvia, de la gente que se implicaba hasta el final, de lo que disfrutamos todos, los que entienden de fútbol y los que entendemos poco o nada, y de algo que, aunque sólo sea un deporte, es histórico, un pedacito de historia que nuevamente nos tocó vivir y, por suerte, este pedacito es de los alegres, de los que hacen sonreir, aunque no te guste el fútbol, pero no lo hice. No hablé de ello pero si pensé en lo que disfrutaba viendo banderas españolas por los balcones y en la imagen que siempre me quedará de todo esto, la de Íker Casillas llorando en su área cuando España, por fin, mete su gol, ese gol que todos vimos y que con el paso de los años podremos presumir de haberlo visto y de haber estado presentes, de nuevo, en la historia. Hoy pongo yo la bandera en este balcón.


Al final siempre me quedará la duda de si todo esto es gracias a no haber hablado ni palabra de ello en este blog...


¿Alguna superstición por ahí que alguien quiera contar?. Ya estáis tardando...


jueves, 31 de diciembre de 2009

Filosofada Final del 2009


Le doy vueltas en los últimos meses a la conveniencia de estar en el momento oportuno y en el lugar correcto, conjunción de situaciones que no siempre se da y que puede cambiar toda una vida de una o varias personas.


Esto que puede sonar muy filósofico, si lo piensas en profundidad es totalmente real y creo que sólo hay que mirar a nuestro propio pasado para darnos cuenta de lo que quiero decir. Y es que me pregunto muchas veces qué hubiese pasado si yo mismo hubiese nacido 8 meses antes o mi amigo Nacho hubiese nacido tan solo unas horas antes de haberlo hecho aquel 1 de enero del año catapúm.


Para empezar, y me fijo en él con su permiso que supongo me dará, no hubiese coincidido en sus años escolares con esos compañeros que le han definido, no hubiese hecho deporte al mismo tiempo que lo hicieron el resto de rivales, quizás no hubiese estudiado la carrera en el año que lo hizo y me aventuraría a decir que, hasta es probable, no hubiese estudiado esa determinada carrera y de no hacerlo, toda su vida sería ahora diferente....o no.


Pero hay veces que no hace falta profundizar tanto para ver que tu vida podría haber sido diferente, mejor o quizás peor por cualquier tontería. Por ese que se saltó un ceda, porque ese día decidiste entrar a bailar a ese bar y allí estaba la persona que ya te acompañaría toda tu vida, o porque decidiste hacer aquel viaje que no te apetecía, porque tus padres tuvieron que matricularte en determinado colegio porque en el que ellos querían no había plazas, porque te rechazaron en aquel trabajo y al final cogiste aquel otro, porque sacaste una oposición, etc, etc, etc.


Dicho esto, sólo espero para todos que en el 2010 encontréis el momento perfecto para el lugar correcto y que vuestras vidas, desde ese momento, sean las mejores vidas del mundo.


Feliz 2010 y permitidme que felicite a Nacho porque mañana es su cumpleaños y se lo merece, entre otras cosas, por haber sido utilizado para este post.



FELIZ 2010

PD: La foto pertenece a la última luna gijonesa de 2009. Fué tomada a las siete y media de la mañana desde un lugar gijonés de nueva creación. A ver si alguien es capaz de adivinarlo. La foto es mala de narices, pero es que tengo tan "mala suerte" que cuando bajé del coche para hacerla aparecieron unas nubes a incordiar.