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lunes, 16 de febrero de 2009

Mi moto de quinqui


Gracias al taller donde tengo reparando mi moto de una inexperada explosión disfruto ahora de una moto de auténtico quinqui quinceañero. Resulta que los chicos del taller tuvieron conmigo un detalle que no lo tiene cualquiera y por el que estoy muy agardecido y es que, mientras arreglan mi moto y me la ponen a punto, me han dejado un scooter pequeño, parecido al de la foto, más típico de un veinteañero con pantalones caidos para que se les vea el calzoncillo, cazadoras gigantescas y visera de beisbol ladeada acompañada de algún que otro piercing que de un padre de familia cada vez más cercano a los 40 como soy yo en este momento.


Y es que gracias a la generosidad talleril estoy viviendo una segunda adolescencia. Me veo encima de esa moto y me apetece irme al Pilu a tomar un bocata de tortilla y una cocacola por 75 pesetas, o me apetece ir a buscar al relaciones de El Jardín para ver si tiene invitas personales, o me apetece acercarme al Tik a comer uno de esos bocadillos de trotilla que vendían a altas horas de la noche, o me apetece ir al Txoko Txiki a tomar un cachi, o me apetece ir a la fiesta de la espuma del Oasis...o tantas cosas.


De hecho ahora ya no quiero a mi verdadera moto. Evito coger el teléfono por si son ellos diciéndome que ya está lista, que yo quiero esta moto que me hizo rejuvenecer de golpe y porrazo unos cuantos años. Esta moto es negra, decorada con pegatinas de Repsol, Bridgestone, etc., fea como ella sola, de quinqui de toda la vida....pero que bien se porta. Le voy a proponer que se quede conmigo para toda la vida, que dónde va a estar mejor que conmigo.
Ruego me disculpen aquellos lectores que no conozcan esta ciudad por las referencias localistas que hago en este post. Los locales a los que me refiero son locales donda la chavalería local acude a divertirse y a buscar mozuelas de buen ver.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Me miró un tuerto


Estoy encantado de la vida. Creo que me miró un tuerto con todo lo que eso conlleva.
Resulta que hace una semana metí mi coche en un parking subterráneo y al sacarlo, tacháaaaaan: No arrancaba el muy cabrito. Llamé al seguro, fueron por allí y arrancó a la primera. De todas maneras, lo dejé en el taller para que me lo mirasen y me lo devuelven diciendo que no tiene nada y que a ellos no les falla. Lo típico en estos casos.
Sigo: Ayer, como hacía buen tiempo, cogí la moto y paré a comprar el pan. Al salir, tacháaaaaan: La moto se queda sin batería y no arranca la hijaputa (perdonad esta malsonante palabra, pero es que tengo un cabreo.....).
Sigo: Hoy (hace nada) cojo el coche de nuevo y voy a echar gasolina. Como hay una fila de coches para hacer lo mismo paro el motor. Cuando la fila se mueve y giro la llave para acercarme al surtidor, tacháaaaaaan: El mismo fallo se repite y no arranca. Aaahhhhhhh!!!!
Gracias al chico de la gasolinera, sé como tengo que arrancarlo para llevarlo mañana por la mañana al taller a que me peguen un clavel importante por la avería y eso si tengo suerte y la encuentran (espero que si).
Hoy tenía pensado escribir una cosa muy bonita y muy simpática, pero con el cabreo importantísimo que tengo, mejor me meto en la cama, aunque supongo que romperán las patas y acabaré durmiendo en el suelo o quién sabe....
Regalo coche, regalo moto y ofrezco recompensa a quien me traiga el tuerto, vivo o muerto.