
Me doy cuenta de una cosa. Sobre mi persona pesan un par de leyendas urbanas que avanzan a gran velocidad y que debo desementir antes de que sea demasiado tarde. Por eso aprovecho este post y la masiva afluencia de este blog para publicar unas notas aclaratorias al respecto.
Leyenda Urbana 1: "Estás cansado". Esta es una frase que me suele caer con cierta frecuencia y normalmente cuando menos menos me lo espero, principalmente, por ser algo incierto. Bien es cierto que a veces puedo estar cansado por los motivos que sean, pero es que la inmensa mayoría de las veces que me lo dicen no coincide con la realidad. Quizás mi cara lanza expresiones que se puedan confundir, mensajes equivocados como, por ejemplo, otras muchas veces que alguien me pregunta "¿De qué te estás riendo?" y la verdad es que no me estoy riendo de nada. Temo que tendré que apuntarme a algún cursillo de expresión facial porque algo está fallando por aquí.
Leyenda Urbana 2: "A Lan no le gusta el queso". Esta es la leyenda más extendida y la que más me perjudica. No tengo ni idea de dónde pudo salir semejante maldad pero NO ES VERDAD. Lo realmente curioso de esto es que la leyenda no se queda en un reducido círculo de personas, sino que pasa de unos grupos a otros entre lo que, se supone, no existe ningún tipo de relación. La gravedad de todo esto llegó en una comida navideña de mi pandilla política en la que se llegó a cambiar el menú en función de que no me gustaba el queso haciendo así que la leyenda urbana alcanzase unos niveles difíciles de superar. Aquí debo decir que me gusta el queso, me encanta el queso: El cabrales, el manchego, el peñasanta, el afuega'l pitu blanco, el roxu que pica un poquitín, el de idiazabal, el gallego, el camembert, el roquefort, la mozzarella, el mascarpone, el quark, el majorero, el parmesano, el gruyere, el feta, el quesito de El Caserío, etc, etc, etc.
Así que dicho queda. Si me veis cara de cansado, salvo bostezos incontrolados, es muy probable que no lo esté y si queréis ofrecerme buenos quesos no lo dudéis en ningún momento que mi estómago os lo agradecerá eternamente.
Leyenda Urbana 1: "Estás cansado". Esta es una frase que me suele caer con cierta frecuencia y normalmente cuando menos menos me lo espero, principalmente, por ser algo incierto. Bien es cierto que a veces puedo estar cansado por los motivos que sean, pero es que la inmensa mayoría de las veces que me lo dicen no coincide con la realidad. Quizás mi cara lanza expresiones que se puedan confundir, mensajes equivocados como, por ejemplo, otras muchas veces que alguien me pregunta "¿De qué te estás riendo?" y la verdad es que no me estoy riendo de nada. Temo que tendré que apuntarme a algún cursillo de expresión facial porque algo está fallando por aquí.
Leyenda Urbana 2: "A Lan no le gusta el queso". Esta es la leyenda más extendida y la que más me perjudica. No tengo ni idea de dónde pudo salir semejante maldad pero NO ES VERDAD. Lo realmente curioso de esto es que la leyenda no se queda en un reducido círculo de personas, sino que pasa de unos grupos a otros entre lo que, se supone, no existe ningún tipo de relación. La gravedad de todo esto llegó en una comida navideña de mi pandilla política en la que se llegó a cambiar el menú en función de que no me gustaba el queso haciendo así que la leyenda urbana alcanzase unos niveles difíciles de superar. Aquí debo decir que me gusta el queso, me encanta el queso: El cabrales, el manchego, el peñasanta, el afuega'l pitu blanco, el roxu que pica un poquitín, el de idiazabal, el gallego, el camembert, el roquefort, la mozzarella, el mascarpone, el quark, el majorero, el parmesano, el gruyere, el feta, el quesito de El Caserío, etc, etc, etc.
Así que dicho queda. Si me veis cara de cansado, salvo bostezos incontrolados, es muy probable que no lo esté y si queréis ofrecerme buenos quesos no lo dudéis en ningún momento que mi estómago os lo agradecerá eternamente.
