viernes, 13 de febrero de 2009

Enhorabuena ferroviario !!!


Me vais a permitir que hoy, a través de este .pequeño post, felicite a un muy buen amigo por haber conseguido uno de sus sueños de toda la vida, como ocurría en otro cuento infantil que me gusta mucho y que recomiendo: "El Sueño del Osito Rosa".
No todo el mundo puede conseguir su sueño, pero cuando lo consigues, la felicidad y tranquilidad que debes sentir dentro de ti en ese momento debe ser algo impresionante.
Enhorabuena, que te lo mereces !!!.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Hospitalidad


Una dosis de buena hospitalidad es una de las cosas que una persona más puede agradecer. Que alguien te acoja en su casa, en su ciudad y que te haga sentirte como si estuvieses en tu propia casa es una maravilla, peeeeero.......por desgracia no todo el mundo tiene esa virtud.


Recuerdo un viaje de hace unos cuantos años a una ciudad famosa, entre otras cosas, por su universidad en la que estudiaba un amiguete nuestro. Íbamos, si mal no recuerdo, tres personas en coche recorriendo media España, en tal mes como este de febrero y llegamos allí a eso de las 9 de la noche, con un frío de esos que se te mete en los huesos y no sale hasta que llega la primavera. La "hospitalidad" comenzó nada más llegar al destino de un viaje que previamente habíamos pactado con el anfitrión (este detalle es muy importante en esta historia para que nadie piense que nos plantamos allí sin previo aviso) y los numero cronológicamente para no perder detalle:


  1. Al llegar a la ciudad llamamos a este amigo (desde una cabina, que no había móviles) y cuando esperábamos un "subid, subid y acomodaros", nos dice que nos ve en tal esquina de la calle cual.

  2. Al encontrarnos en esa esquina y cuando esperábamos un amable "venid a casa, dejad las bolsas y acomodaros que tendréis frío" nos encontramos con una invitación a una fiesta que unas amigas suyas daban en su piso situado a la altura de Cuenca, más o menos.

  3. Llegamos al "superfiestón" y cuando esperábamos un gran jolgorio que nos hiciese entrar en calor, música para bailar y un piso estudiantil lleno de juventud desbocada nos encontramos con dos chicas cuyo nombre no recuerdo y en un piso vacío con tremenda cara de sueño y que nos ofrecieron una cerveza (ellas si fueron hospitaliarias en la medida que les fué posible). Aquel fiestón, como era de esperar, consistió en un monólogo del hombre más hospitalario del mundo haciendo chistes que en aquel momento tenían poca gracia.

  4. Se termina el fiestón y, por fin, nos dice que vayamos a la casa en la que él mismo previamente nos había invitado a pasar un par de noches. Llegamos y cuando esperábamos un "dejad las bolsas en el suelo que os enseño dónde vais a dormir" nos encontramos con un "vamos a ver que ponen en la tele" y cuando esperábamos un "¿Os apetece comer algo? ¿Os preparo una tortilla francesa?" nos encontramos con un anfitrión que se levanta a la cocina y vuelve comiendo un plato de guisantes con jamón mientras nosotros le mirábamos como perrillos con la lengua fuera. Nos dice "Igual queda algún guisante en la cocina". Gracias majete.

  5. El tío se acaba los guisantes y cuando esperábamos un "Bueno, venga, vamos a dormir que mañana os voy a llevar a conocer la ciudad y bla, bla, bla" nos encontramos con un "Bueno, me voy a la cama. Podéis dormir donde queráis" (Quedaba libre un sillón apolillado y una banqueta de cocina). Confieso que según estoy escribiendo esto cada vez le tengo más manía a este personaje.

  6. Llega el día siguiente y el hombre nos ofrece su ducha...de agua fría, eso si. Yo me imagino que esto no sería culpa suya pero a estas alturas yo ya me lo pienso. Ese día nos ofrece ir a celebrar el carnaval a un pueblecillo cercano y pensamos"Que plan tan entrañable".

  7. Para celebrar el carnaval lo mejor es disfrazarse con lo que acudimos a una tienda que los vende (los disfraces) para buscar algo adecuado a una temperatura de 3 grados bajo cero en un pueblo entre montañas. El hombre inteligente decide que todos tenemos que ir disfrazados de Hare Krisna, es decir, con una túnica como única prenda y un gorro de piscina para simular calvicie y como donde fueres haz lo que vieres, pues...

  8. Cogemos un autobús que nos lleva a ese pueblo totalmente inhóspito con un conductor borracho y en el que a puntito (y lo digo en serio) estuvimos de perder todos la vida en una curva mal tomada. Llegamos y nos dispusimos a pasar la que iba a ser una de las noches maaas largas de nuestras vidas mientras el hospitalario se dedicó a tomarse cervezas con sus amigos que, desde luego, nosotros no éramos.

Creerme si os digo que esta historia es verídica y sólo os estoy contando una parte. Desde aquella, a este chaval, lo tengo como ejemplo de lo que jamás se puede hacer cuando tienes visita o invitas a alguien a tu casa y también lo tengo en la lista de personas con las que menos me apetece ir a tomar una cerveza.


Otra cosa: Cuando estoy en la cama y no puedo dormir me acuerdo de aquella noche de carnaval en ese pueblecito vasco, me veo metido en mi camita caliente y me duermo inmediatamente. Garantizado.



martes, 10 de febrero de 2009

Alopécicos Unidos (AU)


No me sorprendía algo tanto desde que hace algunos años descubrí que Leonardo Dantés había compuesto una canción con el sugerente título de "Tiene nombres mil el miembro viril" (podéis buscarla en YouTube si no me creéis). Resulta que según publica la prestigiosa revista "Alopecics of the world" a los que nos falta un poco de pelo a la larga seremos más felices, más ricos, más longevos y mucho más dichosos que los que no les falta un solo pelo y presumen de ello como si fuese algo interesante a pesar de tenerlo grasientillo y oliendo a chigrón y se permiten el lujo de hacer chistes baratillos con escasa gracia pero que hay que reir por mi educación anglosajona.


Desde que hace equis años empecé a ver la luz a través de mi coronilla me iba sintiendo cada vez más introvertido, sin ganas de salir de casa ni de hablar a la gente, arisco y refunfuñón, irónico hasta hacer daño, un coñazo de tío, vamos. Pero ahora, con este prestigioso estudio firmado por el Departamento de Escasez Capilar de la Universidad de Ontario ya no sólo veo la luz a través de mi coronillón sino que la veo al final del angosto túnel. Ese túnel cargado de sufrimiento, burlas y desprecios que durante tantos años tuve que atravesar.
La verdad, os confieso, es que todo lo escrito hasta ahora en este post no es del todo cierto. Ni estoy deprimido, ni soy arisco y tengo muchas ganas de salir a la calle a ver a la gente. Bueno, lo de la alopecia si es cierto, pero qué se le va a hacer. Sigo siendo el mismo.
Cambio de tema que no me quiero poner pesadito.
Estoy siguiendo, gracias a los Reyes Magos, una serie americana que se llama Mad Men. No os digo de qué va. Sólo os digo que a mi me parece buenísima. Hacía tiempo (desde Perdidos) que una serie no me llenaba tanto como lo hace esta. Os la recomiendo. Estoy viendo la primera temporada en DVD y me entristece pensar que sólo me quedan 3 capítulos.

En serio: De lo mejor que vi en mucho tiempo.

lunes, 9 de febrero de 2009

Historias del Alsa


El Alsa es algo que los asturianos llevamos muy dentro, porque todos (y lo digo sin miedo a equivocarme) hemos cogido uno alguna vez en nuestra vida. Todos recordamos ese olor característico mezcla de humo y gasoleo, de conductor y de perfume de viajera sentada dos filas más atrás. Esa vibración de los cristales inoportuna que surge cuando apoyas la cabeza para echar una siestecilla que te haga el viaje más corto o los más afortunados que habrán disfrutado de esos obsequios de la clase supra consistentes en la mayoría de los casos en un libro o en un parchís magnético para poder jugar con tu compañero de asiento sin que las fichas se desparramen por el pasillo del bus.


Una de las primeras veces que yo cogí un Alsa rumbo a Madrid con 17 o 18 años iba disfrutando de cada momento del viaje como si lo estuviese haciendo a bordo del Titanic. Me fijaba en todos los detalles como pueblerino que llega a la capital con su caja de gallinas y su maleta repleta de embutidos y al llegar a la Estación Sur el conductor por el micro empieza a decirnos que llegamos a Madrid y bla, bla, bla y cuando terminó los viajeros empezaron a aplaudir como se aplaude una función de Plácido Domingo. Yo, lógicamente, que era la primera vez que viajaba, aplaudí hasta que se me deshicieron las manos.


El problema vino la segunda vez que hice el mismo trayecto. Ahí yo ya me sentía profesional del trayecto Gijón-Madrid con parada en Mota del Marqués para tomar un bocata. En el momento de llegar a la Estación Sur de nuevo se repetía el ritual, el conductor nos agradecía la confianza y el que suscribe empezaba a aplaudir con vítores hacia García (el conductor se llamaba así) hasta que se dió cuenta que nadie le seguía perdiéndose el aplauso en el silencio del corte que me acababa de llevar (que corteeeeeeeeeeee.........) a la vez que todas las caras de los insolidarios viajeros se volvían hacia mi ya sonrojadísima jeta. Ahí me dí cuenta que en el primer viaje me acompañaban los miembros de la Asociación de Aplaudidores de Mieres del Camino (AAMC) y que en este segundo viaje iba el presidente de los pringadillos que se comen el aplauso...(yo).
Y así me quedó este trauma que yo no aplaudo ni en la función del cole de mi hija ni monto en Alsa ni voy a Madrid ni ná de ná. Si es que son unos cabrones....(los que no me siguieron el aplauso). Os la tengo jurada....

sábado, 7 de febrero de 2009

Manjares entre pan


A lo largo de esta vida hay cosas que haces, cosas que te marcan para bien o para mal, cosas que siempre recordarás y que, muchas veces, nunca se repetirán.


Hoy hice una de esas cosas que ya había hecho hace bastantes años, un mes de agosto en Portonovo (Pontevedra). Lo hice varias veces y varias veces lo disfruté de una manera especial y siempre en compañía de gente especial. Hacía años que no lo volvía a hacer y no pensaba que algún día lo iba a repetir, pero hoy lo he hecho de nuevo: Me zampé un bocata de pulpo!!!.


Que delicioso manjar. Si alguien lo ha probado alguna vez sabrá bien de qué le hablo. La sensación de un buen bocadillo de pulpo a la gallega con su pimentón y su aceitito de oliva en la boca es algo difícil de explicar pero...merece la pena probarlo.


Aquellos bocadillos de pulpo iniciales los comíamos, como dije antes, en Portonovo eran espectaculares. No recuerdo cómo se llamaba el bar donde los hacían. Estaba en la calle principal de ese pequeño pueblo pesquero gallego y vendían bocadillos de medio metro de pulpo o de zorza a 300 pesetas acompañadolos de un "vox" que era una jarra de medio litro de cerveza. De ahí a O'Risonsiño a tomar la primera.
El mundo del bocata es especial y estoy seguro que todos tenemos algún bocadillo del que guardamos muy buen recuerdo. Yo añado el bocadillo de croquetas con patatas fritas que me comía de preadolescente. Y tu, ¿Qué bocadillo propones?

viernes, 6 de febrero de 2009

Cachopos y Pachorra

Cachopos: Desde hace varios días intento juguetear con Facebook pero no le acabo de coger el gusto. Está lleno de gente conocida y de sorpresas, como la que me llevé al comprobar, gracias a un amigo, que existe un grupo de personas amantes del cachopo!!!. El cachopo es vida, el cachopo es una religión y la prueba es ese grupo de Facebook al que me uní nada más conocer su existencia y al que pertenecemos, al menos, 1800 personas!!!. Existe otro grupo de personas que se hacen llamar "La Cofradía del Cachopo" (tienen web propia) que se reunen periódicamente para ir a degustar tan exquisito manjar y en su web cuelgan sus opiniones, fotos y el ranking actualizado de los mejores cachopos del mundo. Merece la pena.
Increíble, como increíble es otro grupo que se denomina "Yo me tomé más de un cachi en el PLAYERS". Para flipar.
Pachorra: Como la que demostró tener el controlador aéreo de Nueva York que estaba pendiente del avión que milagrosamente aterrizó (amerizó?, arriberizó?) al Río Hudson, según se vio en la conversación que mantuvo con el piloto y que hoy se ha hecho pública. En ella el piloto decía que tenía problemas con los dos motores y el controlador le proponía ir a un aeropuerto cercano, el piloto le decía que si (me imagino que en ese momento cualquier solución era buena) y el controlador le preguntaba "lo intentamos?" (refiriéndose al aterrizaje de emergencia en ese aeropuerto cercano). Vamos a ver, amigo controlador: Hay un avión con más de 100 personas cayendo y a punto d mandarlos a todos pal otro barrio, tienes una solución y todavía le preguntas al piloto qué si lo intentáis. Madre mía!!. Si soy yo el piloto ya puedes echar a correr hasta California que si te pillo...no se lo qué te hago.
Os dejo un vídeo para que practiquéis la regresión, que sé que el otro día quedasteis con las ganas:


jueves, 5 de febrero de 2009

Me siento seguroooooo

Me gusta mucho la publicidad y de vez en cuando aparece una campaña que, por uno u otro motivo, hace que me fije en ella y me haga reir. Adjunto vídeo. Echadle un vistazo y luego comentamos.


Me hace mucha gracia en primer lugar por las cuatro historias que son sencillas y por si no lo sabéis están dirigidas por Javier Fesser y en segundo lugar por la implicación de Iker Casillas de una manera simpática. No es común que un futbolista se preste a hacer este tipo de cosas simpáticas y menos que se ponga a cantar con su propia voz delante de la cámara. Es de agradecer en un mundo de dioses como es el fútbol.

Yo no soy muy futbolero y la verdad es que soporto el mundo que le rodea, pero reconozco que Iker Casillas me resulta simpático. Una vez le vi paseando por Madrid con su entonces novia Eva González (una chica impresionante de guapa) y se le acercaba la gente a pedirle autógrafos y no tenía ningún problema en pararse y dar las firmas que .fuese necesarias.

Siguiendo con la publicidad me vais a permitir que ponga un segundo vídeo en este post de un anuncio de hace algunos años y que para mi (y para mucha gente) es el número uno de la publicidad.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Explota explótame expló


Ese conocido estribillo de la grandísima Rafaella Carrá fué lo primero que se pasó ayer por mi mente al bajar al garaje de mi casa, accionar el contacto de mi moto y.......booouuummm!!!.




Esto que suena a relato desagradable es el relato exacto de lo que me sucedió a las 9 y media de la mañana. Me subo a la moto, meto la llave, arranco y explosión, pero no explosioncilla de tubo de escape petardeando, no. Explosión en toda regla con fuego y todo. Eso si, las llamas no eran llamas estilo "Windsor". De hecho en un primer momento y mientras la canción de Rafaella rebotaba en mi mente de una neurona a la otra, pensé en hacerme el longuis y marcharme por donde había venido y aquí no pasó nada.


Menos mal que ese pensamiento sólo me duró 3 segundos y volvió la cordura. En ese momento agarré el extintor y le pegué tal batida a la moto que me quedó azul de arriba a abajo y el escándalo que monté en el garaje no lo recordaba yo desde el día que se incendió (y aquello si que fué peligroso) un coche en mitad de la noche.


Por suerte la moto tiene arreglo (desconozco el precio) pero, coime, que mala suerte tengo en estas pequeñas cosas!!!

lunes, 2 de febrero de 2009

90210


Ya os expliqué hace tiempo que en este blog hay una herramienta que te permite ver, más o menos, como llega la gente hasta el y recordamos a aquel lector que buscando en Google "Olor a sobaco en el trabajo" acabo entrando en "Helado de Gin Tonic". Pero esa herramienta me acaba de sorprender aún más y me acaba de decir que una persona, desde Madrid (aprox.), buscó en Google " la cancion que escucha brenda walsh de rem en su habitacion".


Yo, curioso como nadie, decidí hacer la misma búsqueda en el citado monstruo informático y descubro con una mezcla del orgullo de un padre que ve a su hijo triunfar y de la emoción de una madre en la boda de su hija que "Helado de Gin Tonic" (vuestro blog favorito) sale en la primera posición!!!. Incomprensible, entre otras cosas, porque no recuerdo esa canción y no creo haber hablado de ella nunca en este blog, pero así es Google: siempre recomienda las mejores webs.


Aprovecho para recordar a Brenda Walsh y su hermano Brandon, protagonistas de una de las series más entretenidas que nos dió la televisión privada en España y de la que estoy esperando, como agua de mayo, que alguien la reponga y aprovecho para dar la bienvenida a esta persona que hoy ha entrado por primera vez aunque me resulte imposible reolver su duda.

domingo, 1 de febrero de 2009

Un baile

No me resisto a poneros una canción con unas instrucciones para escucharla y que debeis seguir al pie de la letra si quereis disfrutar de unos minutos de felicidad:

1) Darle volumen a los altavoces del dispositivo donde lo vayais a escuchar (ordenador, iphone,...).

2) Una vez empiece a sonar la música levantaros de la silla y acercaros a la persona más cercana en ese momento (mejor si es una persona a la que le tengas mucho cariño y que no hace falta que sea tu pareja).

3) Extenderle la mano derecha hacia su misma mano derecha y acercar a esa persona hacia ti a la vez que con la mano izquierda le rodeas su cintura y comenzar un baile de movimientos suaves al ritmo de esta maravillosa canción.

4) Disfrutad del momento perfecto en el lugar correcto...


5) Una vez finalizado el baile id a la barra y pedid un Martini Dry y un Cosmopólitan

Nota del autor: Buscando versiones en vídeo de esta canción me encontré aproximadamente 1350 y las hay mejores y peores. Me decanté por esta por la calidad del sonido y por la inconfundible voz de Louis Armstrong. Existe un vídeo de Fred Astaire bailando la misma, pero el sonido es bastante malo. Es una pena.