sábado, 19 de marzo de 2011

19 de marzo: Calocando.

Hoy os dejo una canción de un grupo madrileño que, poquito a poco, avanza y que espero que avance hasta donde se merece, que es muy lejos. Por suerte hoy estarán en Oviedo, a nada de aquí y ahí estará este que os escribe, porque tengo muchas ganas de verles y de escucharles en directo, donde de verdad se hace la música.




viernes, 18 de marzo de 2011

18 de marzo: León.


Debería hablar del pasado fin de semana en la bellísima ciudad de León. Debería hablar de lo intensas que fueron esas 22 horas que pasé allí. Debería hablar de lo que me gustó reencontrarme con dos amigos a los que veo mucho menos de lo que yo quisiera. Debería hablar de lo que hablamos a lo largo de esas 22 horas, pero no lo voy a hacer. Debería hablar del placer que redescubrimos al tomarnos tranquilamente unas bebidas (dejémoslo ahí) mientras anochecía frente a la Catedral, porque era frente a la Catedral, ¿no?. Debería hablar de lo que es capaz una persona cuando mete gol el equipo de sus amores. Debería hablar del impresionante ambientazo que hay a cualquier hora y que para si quisieran muchas ciudades (por ejemplo: esta misma). Debería hablar de lo divertido que es tomarse cañas antes de cenar. Debería hablar de lo divertidas que son las conversaciones en una cena por muy trascendentales que estas sean. Debería hablar de la maravillosa ducha que tenía el hotel y que dudo mucho, y lo digo en serio, que haya ducha mejor en muchos kilómetros a la redonda (¿por qué las de casa no serán así?). Debería hablar de la gente que se ve en los desayunos de los hoteles. Debería hablar de lo bien que sabe la cerveza los domingos a mediodía. Debería hablar del exquisito queso que tuve el placer de degustar. Debería hablar de lo mierda (perdón) que es la autopista que une León y Asturias. Debería hablar de las ganas que tengo de volver a verme en una situación similar. Debería hablar de lo que mucho que voy a echar de menos mañana el no verme en la misma situación que hace siete días. Debería hablar de la taberna cofrade donde no ponían fútbol en la televisión sino una procesión de Semana Santa. Debería hablar de todo, todo, todo lo que disfruté y que me vino muy pero que muy bien a mi cansada cabeza....

Que gran ciudad, León, pero que gran ciudad cualquiera si la disfrutas en buena compañía....

jueves, 17 de marzo de 2011

17 de marzo: ¿Quién es Lan?


Desde el minuto cero en el que el ser humano aparece por encima de La Tierra también aparece la curiosidad, esa facultad que todos tenemos para interesarnos por todo lo que nos rodea y por la que nos hacemos todo tipo de preguntas de cara a satisfacer nuestras particulares necesidades de información, cotilleo, chismorreo o cómo cada uno quiera llamar (de ahí el imparable éxito del Facebook). Por eso y porque sé que todos, absolutamente todos tenéis la verdadera necesidad de saber quién está detrás de estas letras que amablemente leéis cada cierto tiempo, ahí os lanzo un par de situaciones en las que yo siempre estaré. No falla!!

Yo soy ese que estará el segundo en la cola de la caja del supermercado, orgulloso de mi posición porque en pocos minutos seré el elegido, con 5 personas por detrás esperando su turno, emitiendo bufidos y rabiosas por ver mi carro tan lleno que casi no lo puedo ni mover cuando llega una señorita (o señorito) que amablemente dice aquello de "pasen por la caja de al lado en orden, por favor". Dada mi posición yo decido quedarme ahí, en mi caja original, en la que triunfaré seguro .... pero ocurre algo imprevisto: Al cliente delantero se le olvidó pesar las manzanas reinetas que estaban en oferta y ahora hay que esperar a que alguien las vaya a pesar, las traiga de nuevo y las vuelvan a pasar por el escáner (4 minutos). Además dirá que el pack de latas de bonito marcaba a 1,16 y no 1,26 como le quieren cobrar, tendrán que llamar al encargado que se encuentra en la otra punta de la tienda (7 minutos) y entre comprobación y comprobación, aquellos contrincantes que antes tenía a mis espaldas, ahora ya están todos en sus coches y de camino hacia sus casas. Pues ese que está detrás del "polémico" esperando con cara de tristeza, ese...soy yo.

Y también seré yo aquel que está en bar tomándose una caña y que cuando el camarero ofrece una tapita para acompañar en el estómago rugiente se transformará (el camarero) en el campeón del mundo de tiro parabólico de pincho consiguiendo evitar mi posición elegantemente y dejándome sólo con mi caña mientras el resto de parroquianos, a mandíbula batiente, disfrutan de su trocito de tortilla, de su panecillo con queso, de su bollito preñao o del ya archifamoso huevo cocido de color verduzco acompañado de unos insulsos guisantes y minúsculos trocitos de jamón. Ese que nunca le dan tapita ese...también soy yo.

Más fácil imposible.


miércoles, 16 de marzo de 2011

16 de marzo: Combinando combinados.


Desde los tiempos de Kíber con Finley hasta los actuales, la cultura del gintonic pegó un cambio tan espectacular que ahora, en los bares y en las tiendas, te puedes encontrar con un sinfín de ginebras diferentes (cada cual más rica, por cierto) para ser combinadas con unas cuantas variedades de tónica y a unos precios de puta (tómese como expresión popular, por favor), como diría uno que yo me sé. Pero es que a esto se está añadiendo la moda/necesidad de que el gintonic en sí vaya acompañado de algo exótico para lo que significa esta bebida y ahora ya nos podemos encontrar cualquier tipo de objeto flotando en el interior del vaso o copa y que probablemente nada tenga que ver con los orígenes de tan preciada bebida.


Yo ya lo pude ver con pepino (esto ya queda anticuado), con el habatonka o como se llame, con lima (por supuesto), con limón de esos que venden en una redecilla en el Mercadona, con limón recién cogido del árbol, con naranja, con pomelo, con manzana, con enebro, con enebro incrustado dentro del hielo, con peta-zetas, con caramelos picota, con regaliz rojo, con uvas, con nueces, con frambuesas y arándanos, con regaliz de palo, con trocitos de kiwi, con guijarros del río Sella, con hielo de agua del grifo, con hielo de agua mineral, con ositos de gominola y, dado que aquí, por lo visto, todo vale, con lo que se os pueda ocurrir, que a nadie le extrañe encontrar en un futuro y dentro de sus vasos cosas tan originales como un pez vivo o unos garbanzos con espinacas, que todo vale.


Así que desde HGT, se abre concurso de ideas con la pregunta: ¿Qué le echarías a un gintonic para ser coronado como el rey de la fiesta y que todo el mundo te alabe por tu originalidad y nadie se tareva a decirte que es un asco por miedo a quedar mal delante de los demás?. Abran fuego...

martes, 15 de marzo de 2011

15 de marzo: Que vuelva GH1.


Por si alguien no lo sabe, hace pocos días que se terminó la ¿decimosegunda?... ¿decimotercera?... ¿decimo...? edición de Gran Hermano, aquel programa televisivo que transformó su filosofía y que paso de ser un experimento social en el que 10 desconocidos se pasaban 90 días encerrados en una casa y vigilados las 24 horas a ser otro experimento social en el que nosecuántos desconocidos, alguna pareja que había dejado de serlo, una vaca y unos patos se pasaban equis días en una, dos o tres casas, con calzoncillos de legionario como única vestimenta y cortes de pelo que dan miedo utilizando como únicas palabras de su vocabulario "quefuertetía" y "rajeta".

Y es que Gran Hermano pasó de ser un pedazo de programa al que TODOS ( y repito, TODOS) estuvimos enganchados a ser un programa insoportable que no veían ni los hermanos de los participantes por la vergüenza que les daba ver a sus cosanguíneos en calzones de esos de abertura lateral como los que me compraba mi madre en "La Mina" (típica tienda gijonesa de calzoncillos de abertura lateral, hoy cerrada a cal y canto) para ir al colegio bien limpio "por si tenía un accidente". De ser un programa que se entendía a ser algo tan horrorosamente complicado (que si la Casa A y la casa B, que si rescato a un eliminado para que vuelva a entrar, que si en vez de durar 90 días dura 300, uff....). De un perfecto entretenimiento a uno de los mayores bodrios del siglo XXI.

Por eso, y desde aquí, quiero proponer a quien corresponda que se deje de Gran Hermano 28 y repongan ya, de una maldita vez y en tiempo real GH1, el original, el de la casa de Soto del Real, el de la pierna encima, el que nos tuvo ensimismados, el de "Jooodete!!!", el del pisha, el de la mafia, el de Iván (el verdadero ganador), el que pactaban las nominaciones, el de "No sufráis que me casaré con ella...", el de tantas y tantas cosas que tan buenos ratos nos hicieron pasar y que ahora, diez u once años después nos encantaría volver a pasar, porque aquel Gran Hermano fue, sin ninguna duda, el mejor.

Atención a las pedazo de audiencias que tendría si Vasile decide reprogramar. ¿O no??. Si es que ya oigo la musiquilla: "Charán, chan, chan, chan, chan, chan, chan, chan, charán, chan, chan, chan, chan, chan, chan, tirutititiru,titutiru...." (la he clavao).

lunes, 14 de marzo de 2011

14 de marzo: De serpientes y reptiles



Me cuentan mis espías que tengo repartidos por medio mundo que estas modas de los "revivals", que están haciendo que vuelvan a escena todos o casi todos los grupos musicales que en su día tuvieron algo de éxito, no es algo que se quede sólo en la musica sino que alcanza también a otro tipo de expresiones culturales. Y es que me contaron, y yo no salgo todavía de mi asombro, que vuelve la gran, genial, inigualable, magnífica e imprescindible en todas las casas: SERPIENTE de RUBIK!!!!.


Yo todavía no lo puedo creer porque al vivir en lugar pequeño todavía no puede comprobar en mis carnes ese notición, pero no me lo puedo creer porque en la vida supe hacer nada con el Cubo de Rubik que no fuese quitar las pegatinas y colocarlas estatégicamente para que la gente pensase lo inteligente que era por haberlo resuelto en cuestión de minutos, ni sabía hacer nada con su hermano cilindro (de este nadie se acordaba, eh??), ni con sus otros hermanos pequeños que ya apenas recuerdo, pero es que la serpiente, no es por echarme flores, la dominaba a la perfección: Que si hacer una pelota, que si hacer una ametralladora, que si el perrito, que si un martillo....vamos, que yo era el fenómeno de la serpiente sin lugar a dudas y sin apenas competencia entre la chavalería de mi barrio y así lo demuestra el trofeo que con tanto orgullo guardo y que me corona como Rey de la Serpiente de mi clase de quinto de EGB.

Apenas puede dormir desde que recibí la noticia (que digo noticia: El Notición!!!) y no veo el momento de que la empiece a ver por las calles de mi ciudad para hacerme con una al precio que sea e incluso ofrecerme para dar clases particulares del juguete a todo aquel que las quiera recibir y a un precio interesante, que tampoco vamos a andar regalando por ahí conocimientos serpenteros que tan alto se cotizan.

Desde que recibí esa noticia, debo decirlo, soy un poquito más feliz. Ainssss.....

domingo, 13 de marzo de 2011

13 de marzo: Minutos Musicales

Introduciendo un pequeño cambio y cuando hoy debería estar en este post algún texto ajeno y rescatado de la profundidad de la red, me decido por poner algo de música de aquella época en la que nuestras preocupaciones no iban más allá de si al día siguiente iba a hacer sol para poder ir a la playa. Espero que os guste y os traiga tantos recuerdos como a mi....



sábado, 12 de marzo de 2011

12 de marzo: Minutos Musicales.

Hace poco tiempo me recordaron que esta canción existía y que es, sin duda, una de las canciones más bonitas que una persona puede escuchar en una mañana de sábado como esta. Disfrutadla como yo lo hago cada vez que la oigo.


viernes, 11 de marzo de 2011

11 de marzo: Bocadillos que toda persona debería probar antes de morir.


Sin duda alguna es el bocadillo la comida que más placer puede dar al cuerpo humano, refiriéndome siempre, claro está, a placer gastronómico. Por eso y porque me gusta compartir los descubrimientos que me va ofreciendo la vida, os pongo a continuación los tres mejores bocadillos que pude probar en mis casi diecisiete años de vida (Aquí pongo cara de tonto a ver si cuela...).

Bocadillo de pulpo: Este ya tuvo su protagonismo propio en este blog y debería tenerlo en todas las enciclopedias bocadilleras del mundo porque es posible que sea uno de los mayores placeres que una persona puede meter en su boca (...). El pulpo debe ser "a la gallega" y la mezcla del pan con el octópodo es, sencillamente, espectacular. Si pica un poquito, mejor que mejor.

Bocadillo de chorizo y queso: La mezcla de estos dos productos entre dos buenas rebanadas de pan es para llorar de placer. El chorizo no debe de ser especialmente bueno, pero tampoco vale el chorizo de Pamplona (vulgo chorizón) y el queso uno de lonchas cualquiera (excepto tranchetes o similares).

Bocadillo de tortilla francesa de gambas y quesito: ¿Os suena raro?. Pues es algo impresionante, porque la mezcla del quesito, la gamba (vale de las congeladas) y todo ello dentro de una tortilla calentita crean un sabor que porque os lo digo yo, que si lo dijese otro que yo me sé, caería la gente rendida a sus pies. Ahora me queda la duda de cómo llegue yo a mezclar estas tres cosas...

¿Alguien se atreve con alguno de ellos??

jueves, 10 de marzo de 2011

10 de marzo: Serafo.



Serafo es un tipo de esos que no se sabe si la vida les castiga o son ellos los que castigan a la vida. Un tipo de esos que cuando te lo encuentras te hace un resumen detallado, casi en tiempo real, de sus últimos años y gracias al cual te puedes dar cuenta de que tu vida no es tan mediocre como a veces piensas. Una persona con ilusiones pero con más barreras que puertas y que apenas consigue avanzar por culpa de ellas.



A Serafo lo veo muy de tarde en tarde. Pueden pasar años, varios años entre una y otra vez pero Serafo siempre te reconoce, te llama por tu nombre y te explica sin necesidad de que le preguntes lo qué hizo en todo este tiempo, te cuenta porqué estuvo en la cárcel, te dice que estuvo de manera injusta, te habla del futuro y hasta te canta una canción. Y luego, cuando ya cada uno se va por su lado te quedas pensando en las vueltas que da la vida y en lo que te puede cambiar por cualquier motivo sin necesidad de que éste sea importante.


Serafo no te pide nada, sólo quiere que le escuches, compartir contigo sus vivencias y luego te pide perdón por si algo de lo dicho fuese ofensivo, que nunca lo es o por el tiempo que te robó pero que en realidad, y sin saberlo, él te regaló. Serafo me cae bien, me resulta entrañable y me hace recordar que todo el mundo necesita ser escuchado, porque lo que a uno le puede parecer una tontería para otro puede ser algo vital y no cuesta nada escuchar, pensar, reflexionar...