domingo, 9 de mayo de 2010

No me matéis


Podéis dejarme en mitad de un desierto sin una gota de agua, podéis colgarme de la rama de un árbol desnudo boca abajo durante 15 días y 15 noches, podéis atiborrarme de tortilla de patata con triple ración de cebolla e incluso podéis llevarme a ver un concierto de Fran Perea acompañado por los Santa Justa Klan, pero por favor os pido que nunca nadie me vuelva a llevar al circo, al menos al que me tocó ir hoy.

Ya iba yo de mala gana porque, para mi, el circo no es circo desde que, hace algunos años, me desilusionó comprobar que Orzowei, ese mito viviente al que iba admirar con toda la ilusión de este mundo, también se dedicaba a vender números de una rifa, entradas en la taquilla y sabía domar felinos. Desde entonces no había vuelto a pisar una pista circense ni ganas que tenía, pero hoy me vi obligado por cuestiones filiales.

Y es que, además, barato lo que se dice barato no era. Puedo garantizar y garantizo que pagué menos dinero por ver en directo a los Rolling Stones que por ver a un descolorido y grisáceo Bob Esponja.

Todo esto me da pena y me da pena porque estos circos que circulan por medio mundo y que de vez en cuando aterrizan por las pequeñas ciudades nada tienen que ver con los verdaderos espectáculos que aún existen (pocos) y en cierto modo desprestigian a la profesión, ya desprestigiada de antemano, cuando no debería ser así.

Hace pocos días leía un artículo sobre la figura de Ángel Cristo y en ese artículo se hablaba del domador y de la persona previa a esa vida de colorín que le tocó vivir junto a Bárbara Rey. Se podía comprobar perfectamente que, no hace tantos años, el circo si era el mayor espectáculo del mundo y que Ángel Cristo era uno de sus grandes valores. A uno de esos circos si volvería, pero nunca, a una imitación como la de esta tarde.

Que sopor....

11 comentarios:

Teresa Rabal dijo...

Por ahí pasamos todos con primer hijo. El circo, los espectáculos Disney on Ice,...

Que levante la mano el que no haya picado con algo absolutamente ridículo y, como dices tu, más caro que ver la F1 en el palco de Botín.

Emilio B. dijo...

Apreciada Señorita Rabal:

Le informo que yo no cobro nada por ver la F1 en mi palco. Otra cosa es que yo la invite a usted o me haga el sueco cuando la veo merodeando por la puerta y mirándome con ojos golosones.

Lo que si haré será invitarla a usted y a sus músicos para que nos acompañen en el 2011 y nos canten aquello de: "Veo, veo...¿qué ves?....un cochecito...¿Y de qué color es?....Es rojo, de Ferrari...¿quién será, quién será, quién será??? tikitikití".

Ya estoy contando los días.

Teresa Rabal dijo...

Don Emilio: la F1 la veo mucho mejor en mi casa donde no huele a gasolina sino a ricos manjares. En cuanto a la invitación a ir a cantarle el "Veo Veo" puede usted ponerse en contacto con mi representante quien le informará convenientemente de la tarifa. (se creen los poderosos que vamos a ir gratis a que se deshueven de nosotros).

Briatore es más mi tipo de hombre, me van superfiales, a él se lo cantaría gratis en la cubierta de su yate. Lástima que no soy su tipo.

Maritxu dijo...

Gensanta! ¿no había una foto de Ivanhoe vivo?

amo a laura dijo...

Maritxu: es Orzowei no Ivanhoe. ¿En qué estabas pensando? se ve que eres mayor de 45.

De todas formas es cierto que en la foto da la impresión de estar digamos ... perjudicado.

Lan dijo...

Efectivamente es Orzowei embalsamado.

Ya que Teresa habla de situaciones ridículas en las que pagas una pasta voy a hablaros de la exposición del Titanic. Menuda puta mierda de exposición. Esperando una cola de hora y media, pagando más de 10 eurazos por chepa y todo para ver una mierda de tazas y unos platos que supuestamente utilizaron en la última cena, pero que en realidad los habían comprado en Alcampo la semana anterior.

Sé que todavía están recorriendo ciudades, así que si estáis a tiempo, gastaros ese dinero en un par de cañas y media de croquetas.

Si seré pringao...

amo a laura dijo...

Lan: ir a ver la exposición de Titanic es algo que no se cuenta fuera de casa ¿no te lo explicaron de pequeño? Ni tan siquiera haber visto la película se puede contar. Te arriesgas a que la gente te pierda el respeto.

Sé de alquien que pasea por este blog a quien la gusta a rabiar Bustamante y no lo sabe nadie.

Lan dijo...

Tienes razón, pero es que Teresa me lo puso a huevo.

Titanic yo no la ví y creo que soy el único del mundo. No soporto su musiquilla ni a Leonardo haciendo el canelo en la proa. Tampoco vi El silencio de los corderos.

Gracias por escribir.

Vigo dijo...

Grupo en Facebook ya: "Yo tampoco he visto Titanic pero estuve hora y media a la cola de la exposición por la que pagué más de10€"

Mónica Geller dijo...

Lan yo también ODIO el circo porque de niña tuve una experiencia parecida a la tuya. Ví que el domador era el payaso y el equilibrista y el que vendía palomitas... al salir dije a mis padres: "No me llevéis nunca más al circo" (pobres, vaya chasco que se llevaron) Acaso se creen que los niños son idiotas???

A lo mejor pierdo el respeto de "amo a laura", pero confieso que Titanic es una de mis pelis favoritas y no puedo evitar emocinarme cuando la veo por milésima vez...

amo a laura dijo...

Mónica: seguro que tienes tantas cosas buenas que eclipsan lo de Titanic.